jueves, 30 de diciembre de 2010

De grande milagro que Dios fixo por mediación de los males

Descutía el otro día con el fénix de los ingenios en el Parnaso y llegamos a la conclusión que el mal de muchos hoy día es que en olvidándose de la alfarería se dieron a la ingienería. Así con tanta industria y cálculo desprecian lo que está mal hecho en favor de lo perfecto que ellos mesmos crean repudiando el resto como desehecho.

No era así la cosa en tiempos del apostol Pablo que como apóstol y santo dexo dicho inspiratus por Espíritu Santo a los de Corinto que no nos predicamos a nosotros mismos sino a IesuCristo y que para que se conozca el poder de Dios llevamos los tesoro de su gracia y voluntad en vasos de barro. Como ve su merced por buen alfarero no se nos pierde San Pablo y mucho menos deja la alfarería para caer en pelagiana herexia.

Oh Maravilla, Dios al crearnos no teme ensuciar sus manos


Es pues patente de Dios permitir los males y a los malos y que de ellos saca bondades y aún milagros de los que nos maravillamos.

Así ocurre que en siendo los cristianos nuevos todos muy maldados y que ya no se portan como hermanos, ocurre en esta casa netcatólica que Dios pone sus manos y donde los hombres ensucian con su barro muestra él la maravilla de sus arcanos. Y así aunque solo mal parezca que se vea, es mucho bien el que se hace por debaxo y en verlo tiemblan los demonios y se retuercen los pelagianos.

Aténgase vuesa merced cuando allí entre a buscar el bien por lo debaxo. Levante y tiente y examine con sumo cuidado y cuanto menos confíe en obras de hombres más visible le será el misterio de los hermanos y cuanto bien se hace aún en medio del barullo de los soldados, pues no vino Dios a dar gusto al hombre sino a poner guerra y fuego a todo lo que es humano para que sea Él mesmo muy gustado.

En años llevo allí y no puedo decir que mal me hayan dado. Sino mucho bien y muy alto, pues los quebraderos son sobrellevados si con esperanza los ofrecemos en el amor que nos es dado.

Tenga a bien este aviso, maese novicio, que es de los más preciados. Aléjese siempre de los pelagianos y en aquesos foros aprenda lo que nadie nunca le ha hablado.

Esta entrada y aviso se da por terminada pero un día continuará en alta teología de las ordenes y sus fundadorías.

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