jueves, 30 de diciembre de 2010

De menda

Este menda es mi menda, que aquesto escribe y es uno de los que allí pulula y vive. No malvive, pues mucho no se enreda aunque sigue sin salirse del asombro de la netcatolica escena y la misma redacta y pone en verso con palabra y letra bella.

¿Verdad que soy bello?


Como ven soy Don Francisco, que ustedes conocen como Quevedo y aunque en siglo de oro viví jamás tuve dineros por lo que en espíritu más libre fui para el buen casamentero que a todos espera en las bodas del Cordero. Ay entonces de los ávaros pordioseros.

En gracia le caí a muchos, asombro para tantos otros. Y al igual que a Don Miguel de Cervantes, me salen imitadores de los rastrojos. No saben ellos que no son más que elegantes despojos.

En fin. Este es menda que aquí escribe y a voace inicia para que no caiga en católica sevicia y siga católica regla, recto como vara fija.

2 comentarios:

  1. Este Quevedo ve mas de lo que puedo

    seguid en vuestra pluma ágil, malabarista del verbo.

    ResponderEliminar
  2. Gracias gentilhombre, pero sabe Dios y ve que bien no vedo, pues necesito mis quevedos.

    ResponderEliminar